Diseñar una cobertura hipotecaria

Ahora que el precio del dinero tiene a subir, o por lo menos se haya en una fase de indefinición, empiezan a brotar multitud de productos que protegen dicha subida.
Uno de ellos son las hipotecas multidivisa, otro los seguros que las entidades hacen con derivados, y nos venden como la panacea de la cobertura hipotecaria.
Quiero mostrarles el siguiente artículo, que con un poco de destreza, y sin ser un gran profesional en la materia, nos puede evitar más de un susto. De hecho un servidor ha diseñado esta técnica para mi hipoteca personal, por lo que pueda pasar.
COBERTURAS CREDITICIAS
La actividad de cobertura supone la toma de posturas en dos mercados en estrecha relación, de manera que las pérdidas en una posición sean compensadas con los beneficios obtenidos en la otra. En el marco en que se ubica este análisis, uno de tales mercados es el de tipos de interés a corto plazo al contado, mientras que el otro es el de futuros sobre tipos de interés vinculados a depósitos interbancarios; la cobertura dará lugar a lo que en terminología financiera se conoce como posición real o de contado y posición de futuros, para hacer referencia a la mantenida en uno y otro mercado, respectivamente.
El objetivo que se persigue al efectuar una cobertura con futuros es eliminar total o parcialmente el riesgo de resultados adversos previstos en la operación de contado. Pero su realización también supone la eliminación de la posibilidad de obtener beneficios en tal operación: si los tipos de interés no sufren variaciones, o evolucionan de forma favorable a la operación principal (esto es, la posición de contado), la operación de cobertura conducirá a una reducción o incluso abolición de los beneficios inesperados. No obstante, la única motivación de quien pretende asegurarse un tipo de interés para un momento futuro debe ser evitar los perjuicios ocasionados por la evolución desfavorable de aquél, y no la obtención de beneficios extraordinarios. Ello resulta obvio, puesto que la filosofía de una cobertura con futuros es precisamente efectuar una operación con contratos de futuro de sentido inverso a la mantenida en el mercado de contado, de forma que si en ésta se generan resultados negativos, en la vinculada al mercado de futuros se experimenten beneficios, y viceversa .
COBERTURAS PERFECTAS E IMPERFECTAS
Se entiende por cobertura perfecta aquella que, bajo unas determinadas condiciones, hace posible que los resultados de la posición de contado sean de la misma cuantía pero de sentido contrario a los obtenidos en la posición de futuro, de forma que la ganancia (pérdida) obtenida en la posición de futuro compense exactamente la pérdida (ganancia) de la de contado; tal circunstancia permitirá, por ejemplo, que, en una operación de endeudamiento, prevista para un momento posterior al actual, el coste de captación de fondos no se vea incrementado respecto al vigente en el instante en que se proyecte tal operación y su correspondiente cobertura.
En el caso de las coberturas imperfectas, cabe decir que la posición de futuros, no cubre totalmente el riesgo adquirido con la posición de contado, pero este ya es un tema de matemática financiera que no vamos a desarrollar.
A continuación, exponemos un ejemplo que ilustra una cobertura sencilla construida con contratos de futuros: el director financiero de una empresa, que prevé endeudarse dentro de un mes con un préstamo a tipo de interés variable (por ejemplo, EURIBOR a tres meses +1 %) durante un trimestre, está preocupado por la posible evolución ascendente del tipo de referencia aplicable al préstamo, por lo que decide cubrirse desde el momento actual contra esta posible contingencia mediante la toma de una posición a corto (obligación futura de venta del subyacente) en contratos de futuros sobre el EURIBOR a noventa días. Si, llegado el vencimiento del futuro, los tipos de interés, y por tanto el coste del préstamo, aumentan, el precio del contrato de futuro disminuirá, y en consecuencia se obtendrán beneficios en este mercado al cerrar la posición abierta en el mismo (operación que se realiza mediante la compra de nuevos contratos de futuros). Ahora bien, si el EURIBOR a tres meses desciende, los beneficios obtenidos en la posición de contado se verán compensados con las pérdidas derivadas de la posición de futuro. La conclusión es que, tanto en una como en otra situación, los resultados de ambas posiciones, al ser de sentido opuesto, y, en su caso, de la misma cuantía, se compensan mutuamente, garantizándose, por tanto, un coste del endeudamiento igual al que supondría endeudarse en el momento de efectuar la cobertura al nivel de precios implícito en el contrato de futuro, con independencia del nivel spot de los mismos en fechas posteriores. Para dejar constancia de lo expuesto, vamos a poner cifras a nuestro ejemplo:
MERCADO DE CONTADO
1 de enero: La empresa prevé endeudarse dentro de un mes, en 900.000 Euros
durante tres meses, siendo el actual coste del préstamo para entidades de su rating del 9 %
(EURIBOR a 1 de enero, 8 %, más 1 % de margen).
1 de febrero: La empresa se endeuda en 900.000 Euros a tres meses al 12 % (EURIBOR a 1 de febrero, 11 %,más 1 % de margen).
Resultado:
Coste previsto en base a la situación inicial del mercado: 9 %, lo que supone unos intereses de 20.250 Euros (900.000 * 0′09 * 90 / 360).
Coste real: 12 %, lo que equivale a 27.000 Euros en concepto de intereses
(900.000 * 0′12 * 90 / 360).
Incremento del coste = 6.750 Euros = pérdida en el mercado de contado.
MERCADO DE FUTURO
1 de enero: Para evitar incrementos del coste del endeudamiento, decide vender 15 contratos de futuros sobre el EURIBOR a noventa días (lo que equivale a un nominal de los miles de euros) con vencimiento en marzo,siendo la cotización de dicho contrato a 1 de enero del 91′25 %, y por tanto e tipo de interés implícito del 8′75 % (100 % - 91′25 %).
Se escoge el vencimiento marzo porque en este mes vencería el contrato de futuro de MEFF más próximo a la Fecha de toma del préstamo.
1 de febrero: La empresa compra 15 contratos de futuros, vencimiento marzo, al 88′25 % (cotización del contrato a 1 de febrero), y por tanto al tipo de interés implícito del 11′75 % (100 %-88′25 %), deshaciendo la posición inicialmente mantenida.
Resultado:
Ganancia en el mercado de futuros:
300 ticks (91′25 - 88′25 = 3 puntos = 300 ticks), lo que equivale a 6.750 Euros
(300 ticks * 1,50 €/tick * 15 contratos).
CLASE DE CONTRATOS DE FUTURO-EL RIESGO DE CORRELACION
Una cobertura eficiente exigirá la utilización de aquella clase de contrato de futuro tal que el esquema temporal de las variaciones del precio de contado del subyacente sea lo más parecido posible al de las variaciones del precio de contado del instrumento financiero o tipo de interés de referencia vinculado a la operación o postura de contado que se desee cubrir. Cuanto mayor sea la similitud entre la evolución de ambas series de precios de contado, mejor y más perfecta será la cobertura.
Dado que el número de distintas clases de contratos de futuro existente en los mercados es reducido, la cobertura se efectuará generalmente mediante la utilización de contratos cuyo subyacente no será el mismo que el activo o pasivo financiero a cubrir. Efectivamente, en la realidad es muy difícil conseguir coberturas perfectas, entre otras cosas porque el número de clases distintas de contratos de futuro establecidos por cada mercado es muy limitado en relación a la multiplicidad de tasas y plazos que pueden definirse en las operaciones reales susceptibles de protección; de ahí que, entre la gama de clases de contratos de futuro disponibles, deba elegirse cuidadosamente el más adecuado a cada tipo de operación
de contado a cubrir. Sólo en escasas ocasiones será posible efectuar coberturas directas esto es, coberturas en las que el instrumento a proteger coincida con el subyacente al contrato de futuro.
Como caso habitual, a lo que se podrá acceder será a una cobertura cruzada, y en consecuencia a la exposición al riesgo originado por la imperfecta correlación entre los precios spot del instrumento objeto de cobertura y del subyacente al contrato de futuro (riesgo de correlación). En consecuencia, antes de llevar a cabo una estrategia de cobertura, es necesario verificar que la correlación de precios spot entre el instrumento a proteger y el subyacente al contrato de futuro elegido sea significativa; de lo contrario, la cuantía del riesgo de correlación podría incluso superar a la del riesgo de interés que se intenta eliminar con la realización de la cobertura.
En definitiva, a la hora de decidir qué contrato de futuro escoger entre los disponibles, se deberá realizar un análisis cuidadoso de la ((relación)) existente entre las cotizaciones spot del instrumento de contado y de los distintos subyacentes a las diversas clases de contratos de futuro definidos en el correspondiente mercado; si éste ofrece una gama amplia de clases de contratos de futuro (esto es, de distintos subyacentes), este tipo de riesgo podrá minimizarse efectuando un adecuado análisis de la correlación entre las series de la tasa a cubrir y la vinculada a cada clase de futuro (ambas spot), llegando incluso a ser nulo en el supuesto de existir un contrato cuyo activo o tipo de interés básico coincida con el que se pretende cubrir.

